Abrillantar: Dar brillo
Acaramelar: Cubrir con caramelo. Revestir con caramelo un molde, como cuando se prepara flan; o bañar con caramelo pequeñas piezas que suelen tomar el nombre de acaramelados.
Aderezar: Condimentar, sazonar.
Adobar: Condimentar, marinar.
Amasar: Trabajar con las manos los ingredientes, a fin de unirlos en un bollo.
Amasar enérgicamente: Trabajar el bollo de masa sobre la mesada, estirándolo con la base de los puños, enrollándolo sobre si mismo y volviéndolo a estirar repetidas veces, hasta que la masa esté lisa y elástica.
Amasar ligeramente: Trabajar los ingredientes rápidamente, con el fin de unirlos en un bollo, pero sin manipularlos demasiado. (Como los scones)
Apanar o Empanar: Rebozar un ingrediente en pan rallado, para luego freírlo y lograr así un dorado perfecto. (Como las milanesas)
Arrollar o Enrollar: Dar forma de rollo.
Bañar: Sumergir alguna cosa en un medio líquido, o echárselo encima a fin de recubrirla. (Como bañar una torta, los pastelitos con almíbar, bombones con chocolate, etc.)
Baño de fritura: A veces las preparaciones, exigen para su cocción un baño profundo como de inmersión, para lograr una textura especial o para inflarse y nadar en la fritura (Como las papas soufflé, o las berlinesas y churros)
Bañomaría o Baño de María: Método de cocción indirecta, que consiste en apoyar el recipiente que contiene la preparación, en otro que contenga agua, que se apoya sobre el fuego de la hornalla o puede ir al horno. Es el método clásico para cocinar flanes y casi todas las preparaciones que van en moldes acaramelados. Lo mismo sucede con cremas que exigen un calor mínimo para evitar que se quemen o corten como el Sabayón o la salsa Holandesa. También se usa para derretir chocolate o manteca, a fin de no quemarlos o alterar su composición.
Batir: Mezclar rápidamente uno o varios ingredientes, con movimientos amplios, a fin de airear la preparación. Ese aire incorporado será el que luego, al calentarse durante la cocción, se expandirá y dará una textura liviana y esponjosa a la preparación. Tal como con los bizcochuelos. Se puede batir a mano, (con batidor de alambre) o con batidora eléctrica. Siempre se deberá hacer con energía y rapidez.
Batir a punto nieve o Montar las claras a nieve: Significa batir las claras, incorporándoles aire a fin de que aumenten su volumen, hasta que se pongan opacas y tengan apariencia similar a la nieve. Para que levanten bien, es necesario que las claras estén a temperatura ambiente (es decir que hay que sacar los huevos de la heladera antes y dejar que se templen, si tenemos una hornalla prendida, se los puede dejar cerca de ella) y además le agregamos una pizca de sal al comenzar el batido. El mismo tiene que ser enérgico. Para reconocer el punto de nieve, se da vuelta el bol y las claras no deben caer ni debe quedar ningún rastro líquido en el fondo. También se puede cortar las claras con la hoja de un cuchillo, si este sale limpio, es señal de que están a punto.
Blanquear: Sumergir un ingrediente durante pocos minutos en agua hirviendo, con el propósito de ablandarlo y darle elasticidad (Como las hojas de repollo para hacer niños envueltos) También se usa para quitarle a algunos ingredientes el sabor demasiado intenso.
Cernir: Tamizar
Charquear: Hacerle sucesivos cortes a un trozo de carne, sin dividirlo, a fin de transformarlo en una lámina de grosor parejo.
Clarificar: Quitar las impurezas a un líquido para hacerlo más claro o transparente. Se suele usar para preparar gelatinas destinadas a la preparación de áspics. Generalmente la clarificación consiste en agregar clara de huevo cruda a una preparación y hacerla hervir para que al solidificarse, arrastre las impurezas que están en suspensión.
Condimentar: Sazonar un alimento con sal, pimienta o los aromáticos que indique la receta.
Decantar: Trasvasar un líquido inclinando cuidadosamente el recipiente que lo contiene, a fin de no remover el sedimento depositado en el fondo del mismo. (Como cuando se sirve café a la turca)
Desengrasar o Desgrasar: Quitar la grasa a un trozo de carne.
Desleir: Disolver en un líquido.
Desmoldar: Retirar una preparación del molde donde se cocinó o moldeó, invirtiendo éste sobre una rejilla o fuente.
Dorar: Cocinar hasta que la superficie tome un lindo color dorado o tostado.
Enharinar: Espolvorear con harina.
Enmantecar: Untar con manteca.
Enmantecar y enharinar un molde: Untarlo previamente con manteca para espolvorearlo luego con harina, darle siempre unos golpecitos para sacar el exceso de harina.
Escurrir: Colar. Retirar un sólido de un elemento líquido.
Espumar: Retirar cuidadosamente con una espumadera, la espuma que flota en la superficie de una preparación, a fin de librarla de impurezas. (Como el caldo, el almíbar o las mermeladas)
Estirar: Adelgazar una masa o pasta ya sea con las manos o con el palote, hasta dejarla del espesor y forma que indique la receta.
Estofar: Cocinar un ingrediente con la cacerola tapada y a fuego lento.
Exprimir: Presionar un ingrediente para quitarle todo el líquido que contiene.
Fermentar: Hacer que una masa, mediante la acción de un fermento (levadura), reaccione químicamente, produciendo burbujas de bióxido de carbono, las cuales aumentan su volumen y la tornan más liviana.
Filtrar: Pasar un líquido a través de una trama apretada (papel poroso, colador de género, lienzo) a fin de librarlo de impurezas.
Fondo de cocción: Cuando usted asa o saltea carnes, u otros ingredientes, notará que en el fondo de la cacerola se precipitan los jugos y proteínas que se desprenden de la pieza que cocina. Estos quedan adheridos al fondo del recipiente sin llegar a quemarse. Ese pegote es el fondo de cocción. Cuando la receta indique aflojar el fondo de cocción, significa agregar determinada cantidad de líquido en la cacerola (agua, caldo, vino, crema) y raspar ese pegote, para que se desprendan e integren a la salsa dándole color y realzando sus sabores.
Forrar un molde con papel manteca: Tapizar internamente el fondo y/o las paredes de un molde, antes de verter la preparación. Para que el papel quede bien adherido, conviene antes enmantecar ligeramente el molde.
Freír: Cocinar un ingrediente en aceite, grasa u otro medio similar que alcance altas temperaturas.
Glasear: Abrillantar. Dar brillo a algunas preparaciones mediante diferentes métodos: pintar con gelatina, bañar con caramelo líquido, etc.
Golpe de fritura: Dorado instantáneo de un alimento en una fritura muy caliente. Generalmente se usa para alimentos que ya están cocidos (croquetas, preparaciones a la villeroi, etc.) o alimentos que no necesitan cocción (dados de queso), solo para dorarlos.
Gratinar: Consiste en espolvorear una preparación con algún elemento (pan rallado, queso, manteca) y colocarlo en horno caliente y dorar rápidamente su superficie sin que se seque en su interior.
Hervir: Calentar un líquido hasta que comience a agitarse, formando burbujas.
Hornear: Cocinar en el horno.
Incorporar: Agregar, unir, mezclar.
Juliana: Cortar en juliana. Cortar un ingrediente en tiras bien finitas.
Leudar: Dejar que una masa fermente por acción de la levadura que contiene y aumente su tamaño.
Licuar: Poner los ingredientes en la licuadora y desintegrarlos hasta convertirlos en una masa líquida.
Ligar: Unir los ingredientes hasta lograr una preparación homogénea.
Lustrar: Glasear. Pintar una pieza con mermelada reducida, jalea u otro elemento, a fin de darle brillo.
Macerar: Ablandar una cosa por inmersión en un elemento fácilmente soluble. (Como las frutas en azúcar)
Machacar: Triturar. Majar. Golpear un ingrediente con un objeto pesado, hasta convertirlo en una pasta (Como los dientes de ajo para hacer pesto). Por lo general se usa un mortero.
Marinar: Adobar. Aderezar. Agregar a un alimento  crudo diferentes condimentos y dejarlo un rato cubierto con ellos, a fin de realzar su sabor.
Mechar: Incrustarle a un elemento (por lo general una pieza de carne), el ingrediente indicado, para realzar su sabor, perfumarlo, o lograr que no se seque al cocinar.
Mermelada reducida: Se trata de mezclar mermelada con determinada cantidad de agua y azúcar y hacerla hervir hasta reducir su volumen. Luego se cuela y el almíbar resultante (como un jarabe), se utiliza para pincelar tortas, masitas, etc.
Mezclar: Revolver los ingredientes con el utensilio adecuado, a fin de unirlos o distribuirlos en forma uniforme.
Mezclar con movimientos envolventes: Mezclar los ingredientes levantándolos suavemente, con lentos movimientos y dejarlos caer sobre si mismo, sin aplastarlos. De esta manera la preparación se airea y no se achata (como el bizcochuelo)
Moldear: Poner una preparación en un molde presionándola bien, para que al desmoldar, tome la forma del recipiente. Por ejemplo el arroz en forma de anillo.
Picar: Cortar o dividir un ingrediente en trozos chicos, utilizando una cuchilla filosa.
Pintar: Lustrar, glasear, abrillantar.
Procesar: Verbo que incorporamos en la cocina, a partir de la aparición de las procesadoras de alimentos. Significa pasar los ingredientes por la misma a fin de unificarlos.
Rebozar: Bañar, cubrir o envolver un elemento en el ingrediente  que figure en la receta. (Huevo, harina, pan rallado)
Reducir: Hacer hervir una preparación, hasta que, por evaporación, reduzca su volumen a la medida que se indique en la receta y por consiguiente, se concentre o espese.
Rehogar: Lo contrario a saltear. Rehogar es cocinar un ingrediente a fuego lento en un medio graso (aceite, manteca), con el recipiente tapado y sin agua, el tiempo que indique la receta.
Remojar: Humedecer o cubrir con agua un ingrediente.
Repulgar: Es el borde o terminación que se le hace a las tartas o empanadas, para cerrarlas y lograr una terminación prolija.
Revolver: Mover una preparación de un lado para otro, mezclando de forma circular, para que no se formen grumos o no se pegue la preparación.
Saltear o Saltar: Sofreír un ingrediente a fuego fuerte, en manteca o aceite, moviendo los mismos enérgicamente a modo de que  se doren pero no se quemen.
Sellar: Presionar los bordes de una masa para que se unan bien y no deje escapar el relleno. Para que el sellado no falle, se suelen pintar los bordes de la masa con agua, leche o huevo batido.
Sofreír: Freír  apenas unos minutos a fuego fuerte.
Tamizar: Cernir. Pasar los ingredientes a través de un tamiz, cernidor, cedazo o colador de trama apretada, con el objeto de retener impurezas, o airear la preparación.
Tornear: Tallar una hortaliza (u otro elemento) con un cuchillo filoso o aparato especial, a fin de darle determinada forma y mejorar su presentación (Papas noisettes).

Sinónimos de alimentos utilizados en países de habla española.

Aceituna: Oliva.
Aguardiente: Calvados. Grapa. Pisco.
Ají: Pimiento. Morrón.
Akuzai: Repollo chino.
Alcaucil: Alcachofa.
Almidón de mandioca: Fécula de mandioca. Harina de mandioca.
Ananá: Piña. Piña de América. Abacaxi.
Arvejas: Judías. Guisantes.
Azúcar impalpable: Azúcar flor. Azúcar en polvo Azúcar lustre.
Banana: Plátano. Cambur.
Batata: Camote. Papa dulce. Boniato. Boñato.
Bife: Bistec. Escalope.
Cereza: Guinda.
Crema de leche: Nata.
Crémor tártaro: Ácido tartárico.
Chala de choclo: Panca.
Champignon: Champiñón. Seta. Hongo cultivado.
Chaucha: Vaina. Judía verde. Ejote.
Choclo: Elote. Mazorca. Chilote. Jojoto.
Damascos: Albaricoques. Chabacanos.
Duraznos: Melocotones. Albérchigos.
Fécula de maíz: Almidón de maíz.
Frutilla: Fresa.
Higos de tuna: Higos chumbos.
Kinotos: Kumquats.
Lechón: Cochinillo.
Levadura prensada: Levadura de cerveza.
Mandioca: Tapioca.
Palta: Aguacate. Avocado.
Panceta: Tocino.
Papa: Patata.
Pasas de uva: Pasas desecadas.
Pavo: Guajalote. Gallo de Indias.
Pepino: Cochombro.
Pickles: Encurtidos.
Pimentón: Páprika.
Pomelo: Pamplemusa. Toronja.
Poroto: Alubia. Frijol. Gandú.
Puerro: Ajo porro.
Ricota: Requesón.
Salsa: Aderezo. Molho.
Sándwich: Emparedado.
Sésamo: Ajonjolí.
Tomate: Jitomate.
Calabaza: Calabaza de Castilla.
Zapallitos redondos: Zapallitos de tronco.
Zucchini: Zapallitos largos.