Mario Benedetti

Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, nació el 14 de septiembre de 1920 en Uruguay. Escritor perteneciente a la Generación del 45, su producción literaria incluyó más de 80 libros que se tradujeron a más de 20 idiomas. Trabajó como crítico de cine y teatro. En 1974 la versión cinematográfica de su novela La Tregua, fue nominada al Oscar y Joan Manuel Serrat, grabó el disco: El sur también existe, con poemas de su autoría. Algunas de sus obras son: Gracias por el fuego”, “Andamios”, “Esta mañana y otros cuentos”, y “El otro yo”. Falleció el 17 de mayo del 2009 a los 88 años. Fue velado en “El salón de los Pasos Perdidos” del Palacio Legislativo uruguayo, con todos los honores y se decretó duelo nacional.

UNA MUJER DESNUDA Y EN LO OSCURO

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra,
de modo que si ocurre un desconsuelo,
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza.
Entonces dominguea el almanaque,
vibran en su rincón las telarañas,
y los ojos felices y felinos
miran, y de mirar nunca se cansan.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos     
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro.
Una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.

Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende.
El cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente.
Una mujer querida y vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.

 

ESTADOS DE ÁNIMO

Unas veces me siento
como pobre colina.
Y otras como montaña
de cumbres repetidas.  

Unas veces me siento
como un acantilado.
Y en otras como un cielo
azul, pero lejano. 

A veces uno es
manantial entre rocas.
Y otras veces un árbol
con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas
una laguna insomne,
con un embarcadero
ya sin embarcaciones.

Una laguna verde
inmóvil y paciente;
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces.

Sereno en mi confianza.
Confiando en que una tarde
te acerques y te mires;
te mires al mirarme.