ANTONIO MACHADO

Antonio Machado Ruiz, nacido en Sevilla el 26 de julio de 1875 y fallecido en Collioure, Francia el 22 de febrero de 1939, fue un poeta español, miembro tardío de la Generación del 98, cuya obra inicial suele inscribirse en el movimiento literario denominado Modernismo. Fue uno de los miembros más representativos de la denominada Generación del 98. En su obra encontramos: “Soledades”, “Campos de Castilla”, “Poesías completas” y “Nuevas canciones”. (Ver más en efemérides de julio).

YO VOY SOÑANDO CAMINOS

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos
las polvorientas encinas!

¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero…
-la tarde cayendo está-.

“En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día
ya no siento el corazón.”

Y todo el campo un momento
se queda mudo y sombrío,
meditando, Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece,
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
“Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada.”

 

EL CRIMEN FUE EN GRANADA: a FEDERICO GARCÍA LORCA

1 – El crimen-

 

Se le vio caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luna asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
Rezaron: ¡Ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
- sangre en la frente y plomo en las entrañas-
…Qué fue en Granada el crimen
sabed - ¡pobre Granada!,- en su Granada.

 

2— El poeta y la muerte—

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
-Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque- yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
que bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, -¡Mi Granada!”

 

3—

Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
De piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, -¡en su Granada!

 

ANOCHE CUANDO DORMÍA

Anoche cuando dormía
soñé - ¡bendita ilusión!-
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Dí, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía
soñé - ¡bendita ilusión!-
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía
soñé - ¡bendita ilusión!-
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía
soñé - ¡bendita ilusión!-
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.