"Voces" de Antonio Porchia

 

Antonio Porchia nació en 1985 en el pueblo de Confleti en la Calabria italiana. Huérfano de padre a los 15 años abandona los estudios para ayudar a su madre y a sus hermanos.
En el año 1906 con 21 años llega con su familia a la Argentina y se dedica a diversos oficios manuales.
Hacia el año 1918 junto a su hermano Nicolás compra una imprenta en la calle Bolívar en la Capital Federal. En 1936 deja la imprenta y se va a vivir al barrio de Saavedra. Su amistad con los militantes de la F.O.R.A. (Federación Obrera Regional Argentina) en el barrio de la Boca lo lleva a colaborar en la publicación de izquierda La Fragua.
También se relaciona con un grupo de pintores y escultores anarquistas. Son ellos quienes lo instan a publicar en libro esas voces que escribe en modestas hojas de papel.
La edición de VOCES en 1943, pasa casi desapercibida.
En el año 1948 Porchia costea una segunda edición agregando el material acumulado en esos cinco años.
Un ejemplar llega a manos del poeta y crítico francés Roger Caillois que estaba de paso en la Argentina. Al  leerlo, asombrado, Caillois busca a Porchia y le dice…

…“ Por estas líneas yo cambiaría todo lo que he escrito”

Ya en Francia, Caillois traduce las voces y las publica en revistas parisinas.
La lectura de esta traducción despierta la admiración de Henry Miller, que incluye a Porchia entre los cien libros de una biblioteca ideal.  A partir de entonces se suceden traducciones de VOCES  también al italiano, alemán e inglés.
Antonio Porchia fallece en 1968.
 
Esta es una parte muy suscinta de la biografía completísima que realizara Daniel González Dueñas. Vaya mi agradecimiento profundo por su gentileza al permitirme colocarla en la página junto con algunas de las Voces que acompañaron parte de mi vida.
Para mayor información consulte  http://www.antonioporchia.com
O el blog personal de Daniel González Dueñas  http://danielgonzalezdueñas.blogspot.com/

En la Argentina el libro Voces  llegó masivamente a los jóvenes del 60 y perdura hasta el día de hoy, pero cómo sucede tantas veces los que lo copiaron tuvieron la visión comercial que a Porchia nunca le interesó.

 

Compartamos algunas de las reflexiones de Porchia de su libro Voces:

Mi padre al irse, regaló medio siglo a mi niñez.

Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto.

Sé que no tienes nada. Por ello te pido todo. Para que tengas todo.

El hombre es aire en el aire, y para ser un punto en el aire necesita caer.

Quién busca herirte busca tu herida, para herirte en ella.

Cuando yo me muera, no me veré morir por primera vez.

Han dejado de engañarte, no de quererte. Y te parece que han dejado de   quererte.

Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.

Si no has de cambiar de ruta ¿por qué has de cambiar de guía?

No tienes nada y me das un mundo. Te debo un mundo.

El favor que no veo en ti, no me lo hagas.

Tu mano me basta, porque me cubre todo y no es transparente.

El hombre quisiera ser Dios, sin la cruz.

Temer no humilla tanto cómo ser temido.

Esta es una pequeña muestra de las Voces. Espero que le haya gustado y lo comparta con sus hijos.