Generosas en flores y colores:
Las azaleas

Por Nelly Peri

Las azaleas son protagonistas indiscutibles allí donde se encuentren. Con los cuidados necesarios, podrá disfrutarlas durante varios años.
Son plantas de floración profusa
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Fotos Daniel Szawarsky

Existen dos clases:

  • De flor simple, que resultan llamativas, en especial para zonas con sombra, en el patio, balcón o jardín. Las hay blancas, rosadas, fucsias, moradas y violáceas.
  • De flor doble, en tonos variados, a veces jaspeados y otras veces algunos tonos se mezclan, poniendo 2 o 3 plantas distintas en un mismo contenedo

En nuestro país, las de flor simple son cultivadas mayormente en el Tigre. Están adaptadas, ya que su origen es de Japón. En los catálogos extranjeros se muestran con flores amarillas, naranjas y azules, pero esas variedades no han llegado a la Argentina.
El principal atractivo, reside en que es capaz de producir más pétalos que hojas, formando auténticos ramos de flores.
Los pimpollos comienzan a formarse en febrero y florecen a partir de agosto. Antes que comience la floración, durante el otoño, agregar pinocha y turba, sin cubrir el cuello de la raíz. A medida que aparezcan los pimpollos, aumente la frecuencia del riego. Siempre que sea posible utilice agua de lluvia.

Son plantas ideales para cultivar en maceta. Deben quedar 4 o 5 cm. libres alrededor del cepellón. Transplantarlas a recipientes más grandes a medida que aumenten de tamaño (aproximadamente cada dos años) ya que sus raíces fibrosas forman una bola sin penetrar profundamente en el suelo (la profundidad máxima que alcanzan es de 30 cm. También pueden cultivarse en tierra, respetando siempre la composición del suelo, la media sombra y el riego frecuente.


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Suelo: Necesitan suelo ácido, drenado y esponjoso. Para mejorar las condiciones del suelo, agregar una taza de turba, resaca y una cucharada de sulfato de hierro, al terminar la floración.
En otoño, añada una capa de compost (2,5 cm.) nuevo que reemplace al viejo y ponga un acolchado en primavera si no la cambia de maceta. Una vez al año, abonar con harina de hueso y humus de lombriz (desde el principio a mediados de verano)

Poda: No necesitan poda. Después de la floración, las flores marchitas deben cortarse (utilice una tijera pequeña) cuidando de no cortar los nuevos brotes que ya aparecen. Luego de esta operación, este es el mejor momento para el transplante.

Plagas: Las azaleas pueden sufrir el embate de las hormigas. Uno de los síntomas característicos es la aparición de hojas comidas, partidas o arrancadas desde la base del tallo. Para controlarlas, usar cebos tóxicos, hormiguicidas granulados o fumigar.
Otro de los inconvenientes que pueden padecer es la aparición de hongos y bacterias que se acentúan durante el verano o en época de mucha humedad. El signo más notable es la aparición de manchas sobre las hojas. Utilizar un fungicida para estos casos.

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En los viveros podrá elegir la planta con flores del color que más le guste. Busque las que estén llenas de hojas de un color verde intenso y con capullos. Evite los ejemplares con follaje pálido o amarillento, o los que presentan hojas moteadas.

Por último, destine un espacio en su patio o jardín para armar un grupo de azaleas en distintos tonos y disfrute contemplándolas.