Campanitas bailarinas
Por Nelly Peri

Cultivar Aquilegias es gratificante. A mediados de la primavera su tallo floral emerge, desplegando un ramillete de campanitas que bailan al compás de la brisa.
Las flores son vistosas, dobles o semidobles, según la variedad, con espolones cortos o largos.
Hay especies en color rosa y blanco, azul y blanco, amarillo, blanco, celeste y amarillo, etc. Que despiertan la curiosidad de los que visitan el jardín. Esta bonita planta alcanza una altura de unos 60 cm. Formando una mata, cuyas hojas lobuladas color verde-grisáceo suman otro aspecto decorativo.

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Fotos Daniel Szawarsky

  • Acepta mejor la media sombra.
  • Se plantan cada 20 cm. entre una y otra, si utilizamos plantines.
  • Las semillas se siembran a fines de otoño. Al final de la floración, que es abundante, cortar los tallos y recolectar las semillas, que ofrece en gran cantidad.
  • Necesita riego frecuente.
  • Tiene la ventaja que se resiembra sola, apareciendo en otros lugares del jardín, pues el viento desparrama sus semillas.
  • Es una herbácea perenne, es decir, que en el invierno  desaparece, pero vuelve a brotar.
  • Esto significa también ahorro de tiempo, trabajo y dinero, pues no será necesaria adquirirlas al año siguiente.

 

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