El Jacarandá


Por Nelly Peri


¡¡¡Inconfundible en el paisaje urbano!!!


Llegados octubre y noviembre caminar calles y plazas en Buenos Aires conlleva el placer de llenarse los ojos y el alma del color azul-violeta de sus flores.

 



De gran valor ornamental por la belleza de su follaje y floración, los paisajistas no dudaron en incorporarlos abundantemente al arbolado urbano.

Lo verificamos al verlos alineados en las avenidas de Buenos Aires o como ejemplares aislados en plazoletas.


El Jacarandá, también llamado TARCO, pertenece a la familia de las bignonáceas.


Alcanza una altura de 15 a 20 metros y luce una copa extendida.


Las hojas, compuestas, son pequeñas de forma oval.


Cuando los mece el viento, semejan helechos en movimiento por su fina elegancia.


Las flores tienen forma tubular y miden de 3 a 5 cm de longitud.

Al caer, tapizan el césped o las veredas con su color, como espejando al árbol.

¡¡¡Un doble encanto!!!


El fruto es leñoso y plano de unos 5 cm. Al abrirse, aparecen gran cantidad de finas semillas pequeñas, sedosas al tacto.


Se propaga con facilidad a través de sus semillas.


Es originario de Brasil y el noroeste argentino, por lo tanto crece bien en climas cálidos y no soporta las heladas fuertes, sobre todo los ejemplares jóvenes.


Necesita un suelo fértil, rico en materia orgánica, permeable y con buen drenaje.

Prefiere sol pleno y una posición resguardada sobre todo en Mar del Plata.


En mi parque, uno prospera muy bien orientado al noroeste.

El segundo cultivado por semilla, luego de sucesivos trasplantes de maceta, al alcanzar el metro y medio, lo planté cercano al primero.


Creció vigorosamente, hasta que un “enamorado” del arbolito decidió robarlo… y lo perdí.

Sólo espero que haya sobrevivido. Personalmente aún me duele la pérdida.

¿ Sabrá el ladrón el daño que provoca?


En verano regarlo algo más, pero no es bueno el exceso de agua.


Puede fertilizarse con humus en primavera. Realmente este bello árbol no requiere mayores cuidados.

Tampoco es habitual podarlos. Por eso hay que ubicarlo en lugares donde tengan espacio suficiente para expandirse.

Sus flores atraen mariposas y colibríes regalo adicional para los paseantes.