Poinsettia o Estrella de Navidad



Esta exótica planta que conocemos como “Flor de Navidad”, es la Euphorbia pulcherrima. Originaria del sudeste de México, donde se la nombra también como “Corona del Inca” o “Flor de Pascua”, se utiliza principalmente como planta ornamental de interior y existen mas de 100 variedades cultivadas.

 

Es un arbusto caducifolio, es decir que pierde sus hojas cada año. Aunque es común verla en macetas de interior, su tamaño en estado silvestre puede alcanzar entre los 2 y 5 metros de altura. Sus llamativas brácteas, que forman la parte superior de la planta, de color rojo, rosa o blanco amarillento, son a menudo confundidas con flores. Suele crecer en cañadas y sitios escarpados. Se la considera como una de las plantas mas elegantes y exóticas del mundo, siendo de las mas vendidas. Simboliza la navidad alrededor del mundo y en México, su presencia tiene gran relevancia, ya que representa un reservorio genético aún sin explorar. En Argentina, la conocemos como “Estrella Federal”, debido a que su color rojo y su forma de estrella, nos recuerda al emblemático punzó del Partido Federal

 

Temperatura y Riego

Florece en invierno, en el hemisferio norte es de noviembre a febrero (de allí su nombre relacionado a la navidad) y es esencial que la planta no reciba luz durante 12 horas a partir del mes de octubre, para que florezca. Responde al fotoperíodo, esto significa que precisa días cortos y noches largas, para que sus brácteas se tiñan de color. Luego es necesario que tengan buena iluminación para que las mismas no se decoloren y se caigan.


No soporta el frío, ni el exceso de calor, como tampoco las corrientes de aire, ni los cambios bruscos de temperatura. Requiere de una alta humedad ambiental para evitar la caída de sus hojas, pero un riego moderado, ya que demasiada agua en la tierra, puede pudrir sus raíces.


Luego de florecer y que las hojas hayan caído, se debe podar dejando tallos de 5 a 10 cm. Los mismos se pueden usar como esquejes para multiplicarla. En zonas templadas (sin riesgo de heladas), se pueden plantar en el jardín directamente.


Cuidados dentro del hogar


Como planta de interior debemos tener el cuidado de colocarla cerca de una buena fuente de luz (zona de ventanas), así como evitar exponerla a fuentes directas de calor (radiadores, estufas, etc.) Su riego debe de ser moderado y siempre directamente en la maceta, evitando mojar sus brácteas y flores. Si un plato abajo de la misma, no olvidemos de retirar el agua excedente para evitar un encharcamiento. Una buena forma de regarla sería en la pileta de la cocina o lavadero, dejándola que se escurra bien antes de retirarla. Si puede recolectar agua de lluvia es lo ideal, si no, conviene dejar reposar el agua potable 24 hs antes de usarla, para que pierda el cloro.



En cuanto al abonado de la Poinsettia, es recomendable usar dosis muy bajas, prácticamente de mantenimiento. Vaya retirándole las hojas marchitas y las que se desprenden casi solas del tallo. Cuando los días empiecen a ser mucho más largos y las temperaturas más cálidas, ya la podemos sacar al exterior o plantar directamente en el jardín. Este será también el momento de podarla y tratarla a partir de entonces como una planta de exterior. La poda se realiza con tijeras, eliminando sus zonas florales y cortando las ramas a unos 5 ó 10 centímetros del tallo, siempre sobre un centímetro por encima de una hoja o yema. Si esta yema está orientada hacia el exterior de la planta, mucho mejor ya que tras su brotación, la nueva rama crecerá mejor que si lo hace hacia el interior. Si deseamos transpantarla a una maceta mayor, el mejor momento es de cara a la primavera y el sustrato universal o sustrato de plantas de interior son dos de los más apropiados.


Cuidados en el jardín

 

Para sobrevivir en el exterior, requiere estar en un clima templado, con inviernos benignos, ya que las heladas son letales para la planta. Si pasa el invierno resguardada en la casa o en un invernadero, se la puede llevar afuera durante los meses cálidos.

Lo primero que debemos de tener en cuenta es elegir adecuadamente el lugar dónde vamos a plantarla. Con el clima a favor, su desarrollo puede alcanzar varios metros de altura. La Poinsettia ramifica fácilmente, aunque por la fragilidad de sus tallos se aconseja plantarla en lugares resguardados de los fuertes vientos, apoyada en una pared o cerco por ejemplo.

Es importante que el suelo sea poroso y la zona lo más cálida posible, además de contar con mucha luz. Florece de forma natural en invierno y para evitar problemas de floración, nunca la plantaremos en lugares con farolas o alumbrado nocturno ya que al disponer de luz extra por la noche no florecerá, ya que la planta queda 'engañada' como consecuencia de que se le alarga artificialmente el día.

 

Hay que tener en cuenta que el riego no debe de ser muy abundante porque los terrenos encharcados no les favorecen. Y sobre el abonado, utilizar las dosis más bajas recomendadas en invierno y elevarla desde principio de primavera hasta mediados de otoño.

 

La poda de la Poinsettia en el jardín puede ser de formación durante toda su etapa de crecimiento para mantenerlas compactas. A finales del otoño, realizaremos la última poda del año si hace falta, ya que pocas semanas después empezará su natural inducción floral.

 

Las plagas más frecuentes son la mosca blanca y los ácaros durante la época cálida del año. En los dos casos, debemos tener la precaución de mojar bien el envés de las hojas ya que ambas plagas se ubican en esta parte de las hojas. En cuanto a enfermedades, si no nos excedemos en el riego y el terreno es poroso, no habrá problemas ya que es una planta muy rústica.



Algunas curiosidades extras...


Los aztecas tenían varios usos con sus brácteas, como tintes púrpuras para la ropa y cosméticos. Su savia lechosa, era usada como medicamento para bajar la fiebre. También la ofrendaban a los dioses.


La flor de Pascua o de Navidad, se hizo conocida por un hombre llamado Joel Roberts Poinsett (por eso las llamamos Poinsettia). Fue el primer embajador de Estados Unidos en México en 1825. Poinsett tenía algunos invernaderos en sus plantaciones en Carolina del Sur y mientras visitaba el área de Taco en 1828, se interesó mucho en la Euphorbia pulcherrima. Inmediatamente envió algunas de dichas plantas a Estados Unidos, donde comenzó a cultivarlas y regalarlas a sus amigos en navidad. Así fue que difundió esta singular planta.


Existen las Poinsettias de color fantasía, como las azules o púrpuras, conseguidas de forma artificial. Para ello se rocían sus brácteas con tintes especiales, que no les ocasionan ningún daño y en cambio les dan este aspecto tan espectacular.

Por otro lado, hay una vieja leyenda mexicana sobre cómo las Poinsettias y la Navidad se unen. La cual cuenta que:

“Hubo una vez una pobre chica mexicana llamada Pepita que no tenía ningún regalo para darle al bebé Jesús en los Servicios de la Nochebuena. Cuando Pepita caminó hacia la capilla, tristemente, su primo Pedro trató de animarla. 'Pepita', dijo: "Estoy seguro de que incluso el regalo más pequeño, dado por alguien que lo ama, hará feliz a Jesús".

Pepita no sabía lo que podía dar, así que escogió un puñado de hierbas del borde de la carretera y las convirtió en un pequeño ramo. Se sintió avergonzada porque solo podía darle este pequeño regalo a Jesús. Mientras caminaba por la capilla hacia el altar, recordó lo que Pedro había dicho. Ella comenzó a sentirse mejor, se arrodilló y puso el ramo en la parte inferior de la escena de la Natividad. De repente, el ramo de malas hierbas estalló en brillantes flores rojas, y todos los que las vieron estaban seguros de haber visto un milagro. A partir de ese día, las flores de color rojo brillante se conocieron como 'Flores de Noche Buena' o 'Flores de la Noche Santa'.


La forma de la flor de la poinsettia y las hojas se piensa a veces como un símbolo de la Estrella de Belén que llevó a los Reyes Magos a Jesús. Las hojas de color rojo simbolizan la sangre de Cristo. Las hojas blancas representan su pureza.



Esta singular planta es una linda opción para regalar en navidad, mas allá de su leyenda y sus curiosidades, es un gesto de amistad y amor, que aunque parezca minúsculo, representa todo lo afable que llevamos dentro.




Hasta la próxima!!

Lorena Hidalgo