La Ruellia….. una planta para ser distinguida

Por Nelly Peri

 

En el jardín del frente de mi casa, planté un gajo de Ruellia obsequiado por mi vecina Teresa. Pocas plantas son tan nobles y resistentes.

Su cultivo no presenta ninguna dificultad, ni cuidados especiales.

 

Es perenne, alcanza entre 0,90 cm a 1 metro de altura, lo que permite ubicarla en primera línea contra un cerco o pared y hacia adelante plantar otras especies. Admite compaginar graduaciones de alturas y colores contrastantes con su follaje.

El mismo es de color verde oscuro y los tallos, semileñosos y verticales son de color púrpura. Las hojas opuestas son estrechas y puntiagudas de unos 10 a 12 cm de largo.

 

Florece llamativamente en racimos, en las ramas bifurcadas. Sus flores son tubulares o en forma de embudo, de aproximadamente 10 cm de largo, con 5 pétalos de tenue textura, en color violáceo. Son visitadas por las mariposas.

El período de floración es extenso, abarca desde la primavera hasta el invierno, con mayor exuberancia en verano. Si el viento las castiga, caen.

La mata se propaga sola fácilmente. Se reproduce por división de la misma o por gajos.

 

Según donde se ubique es preciso tutorarla.

Después de la floración conviene efectuar una poda severa, de forma que quede a la mitad de su volumen; quitando los tallos dañados.

Es originaria de Méjico; allí se la conoce como Petunia de Méjico, por tener una flor similar a la petunia.

Hay una variedad enana, excelente para colocar en maceta, pero a veces no perdura.

Por ser una planta tan atractiva, muchas personas me piden gajos!!!